

Roberto Ruiz
Ing Sistemas. Músico que le canta a Dios
Con el Many no hablamos casi de ningún otro tema diferente a nuestras familias y a esa pasión suya por expresar su amor a Dios y a las escrituras por medio de canciones.
Su nombre es Roberto Ruiz, pero yo le digo Many desde el día que una profesora dijo que nos parecíamos y preguntó que si éramos hermanos. Nos dio risa pues a decir verdad no vemos un evidente parecido, pero fue divertida la idea así que la asumimos como cierta. Somos amigos desde la escuela y les recuerdo que me gradué desde hace más de 30 años.
Al terminar el colegio yo me fui a Bogotá a estudiar publicidad, pero me quedó grande vivir sola tan chiquita y me regresé pronto.
En mi retorno a la ciudad me inscribí en la universidad del Magdalena y ahí nos reencontramos, ya él estaba avanzado en su ingeniera de sistemas mientras que yo permanecía supremamente indecisa sobre lo que iba a estudiar.
Lo encontré muy alto y con el cabello algo largo, muy diferente a su acostumbrado corte a ras que le imponían en el colegio.
Practicaba natación, ya era un erudito en la guitarra y monitor con fama de estricto de la sala de computadoras. Le sacó el jugo a su temporada universitaria explorando en artes y deportes y estrenando una nueva manera de relacionarse con la gente, dejando distante su adolescencia tímida y silenciosa.
Aunque no había dejado de comunicarme con él, si me parecía estar frente a otra persona, cuando lo volví a ver, no presencié su “estirón”. Si bien sabía que estaba en Batuta recibiendo clases de guitarra, no solía verlo tocando en público y ahora resultaba que un elemento esencial en cada cumpleaños era el Many y su guitarra.
En la época universitaria le interesó la nueva trova cubana, en particular Silvio Rodríguez. En ese tiempo según sus propias palabras sus musas eran las chicas de la universidad, a las cuales les dedicó sus primeras composiciones que ahora reconoce cursis y mal logradas (no puedo desmentir o confirmarlo porque no las escuché).
Lo que si es cierto es que yo cambié de carrera un par de veces y para cuando terminé ya le había perdido un poco la pista, pero sabía que trabajaba en Bogotá, ciudad donde el destino me llevaría devuelta.
Lo volví a ver cuando fui a conocer a su primer hijo, quien hoy día ya está en la universidad. Esta vez el reencuentro fue con un Many casado, con una mujer alegre y extrovertida que contaba anécdotas de su matrimonio entre carcajadas y algarabías. y un Many keen saize, de cuya delgadez extrema de colegial aquel no quedaba ni el recuerdo. Todo un señor de hogar con el cabello nuevamente muy corto ( creería yo que por normativa de su iglesia).
Con estos dos si se demuestra que los polos opuestos se ataren pues Marta, su esposa es vibrante, enérgica, muy expresiva al hablar. El Many es más bien flemático, habla lento despacio y pausado. O tal vez resulta que lo realmente esencial es que lo que une a las personas y ellos comparten la misma fe, valores y por eso se acoplan perfecto y se equilibran en esas diferencias. Porque sí el Many fue muy aplicado y juicioso siempre, reconoce que la genialidad la heredan sus hijos de su esposa. Ahora ya son dos los hijos, con el tiempo vino Martina a complementar su hogar.
A lo que se dedica el Many nunca lo entiendo por eso le pedí que me escribiera un párrafo explicándomelo, al cual le voy a dar copia y pegue para no perder neuronas en interpretarlo” Mi trabajo consiste en diseñar y construir aplicaciones web corporativas, para soportar la operación de algún negocio… ahora estoy trabajando para empresas en EEUU para el sector de las casas movibles prefabricadas.”
Su trabajo realmente lo mantiene muy ocupado pero el Many sabe sacarle tiempo a su pasión, da rienda suelta al artista que anida en él a través de la composición musical, crea canciones basadas en las escrituras y las enseñanzas de su iglesia.
De su composición musical dice: “Decidí crear canciones con mensajes bíblicos con el contexto apropiado, pero usando ritmos tropicales mezclado con pop. Me enfoqué en temas de los que por desgracia no se abordan tan seguido: Salvación sólo por la fe, la resurrección, la soberanía de Dios, el saber que las circunstancias no deben afectar mi adoración a Dios, el amor ágape de Dios, mostrar como la justicia, la soberanía y el amor de Dios no están en conflicto”.
Sueña con llevar sus canciones a muchos corazones y propagar su fe de esta manera. El listado de instrumentos aprendidos se incrementó notoriamente. Comenta” Producir música es costoso, luego me ha tocado aprender de producción musical, armonía, percusión, grabación de audio” comenta.
Reconoce que tiene algo de Asperger y a eso cree se debe el hiperfoco a la hora de aprender instrumentos y dedicarse con tanto ahínco a la composición.
Casi siempre estamos a extremos muy distantes y opuestos en las opiniones personales. Pero evitamos discutirlos, por lo menos yo, porque valoro más poder disfrutar de una conversación amena con él, donde aprendo mucho, que enfrascarme en una ponencia estéril que nos pueda distanciar.
Al Many no lo veo muy seguido a pesar que vivimos en la misma ciudad. Pero cada vez que lo he necesitado ha estado presente. Hasta en misas de una religión que no comparte con tal de mostrarme su apoyo.
¿Y Por qué es hoy mi sinergia? Porque cada vez que escribe una canción me la manda para que le dé mi opinión y eso me mantiene en el ejercicio creativo, recibiendo creaciones originales que me activan todos los sentidos y porque de alguna manera se siente lindo que alguien como él considere valiosa mi opinión sobre su obra.
